Un catalogador ayuda a estructurar horarios, activos, patrones o señales. Su utilidad está en reducir desorden, no en saber qué ocurrirá con certeza.
Así se lee una señal del Catalogador
La pantalla ordena información de velas anteriores. No adivina la próxima vela y no ejecuta una operación por ti.

Lee velas cerradas
Agrupa el comportamiento anterior del activo en una estrategia y horario determinados.
Ordena el historial
Muestra WIN, G1, G2 y LOSS para que el usuario vea cómo se comportó esa combinación.
Presenta una orientación
La indicación COMPRA o VENTA resume el patrón observado. La decisión final sigue siendo del usuario.
Organización temporal
Centraliza información para que el usuario no dependa de mensajes dispersos.
La claridad del proceso importa más que una promesa rápida.
Contexto y filtros
Permite revisar criterios antes de tratar un marcador como entrada.
Prueba en demo y documenta antes de aumentar exposición.
Uso educativo
Debe acompañarse de manual, límites y gestión de riesgo.
Verifica condiciones actuales y controla tus propios límites.
Señales para detenerse y verificar
- Presentarlo como generador infalible
- Ocultar retrasos o fuentes
- Confundir catálogo con ejecución automática